domingo, 2 de noviembre de 2008

UNA CORNEA DE 123 AÑOS QUE SIGUE FUNCIONANDO

Antes de empezar con otro apartado sobre miopía, hipermetropía y astigmatismo, voy a hacer una parada para hablar sobre una noticia que me llamó la atención.


Nada menos que una córnea que le fue transplantada a un noruego de 80 años, la cual tiene la friolera de... ¡¡123 años!! Puedes ver la noticia aqui.


Para los que tengáis curiosidad (este post te lo dedico txetxu) os voy a comentar cosas sobre los transplantes de córneas y sobre la córnea misma. Para empezar, la córnea tiene tres capas principales (que realmente son cinco, si contamos las membranas que las separan).

El epitelio, que sería la capa más superficial, quizás la capa clave de que la córnea sea de los órganos (o parte de ellos) que más exito tienen en los transplantes, ya que esta capa no tiene melanocitos ni células dendríticas; células coloreadas responsables de producir antígenos que responden a inflamaciones. En esta capa tiene además una capacidad regenerativa récord en el cuerpo, además de que gracias a su denso entramado celular presenta mucha resistencia a la abrasión. Entre el epitelio y el estroma existe una capa fina de células llamada membrana de Bowman.



El estroma, que es la segunda y más grande capa de la córnea, es la zona donde está la mayoría de nervios del ojo (sin mielina,para que sean transparentes). Es la zona con mayor densidad de nervios del cuerpo, es decir, la córnea es la parte más sensible del cuerpo (y para los que sean más curiosos la segunda parte mas sensible es... la punta de la lengua.). El espesor de la córnea es importante tanto en trasplantes (en el caso de la noticia seguramente influyó, hay que tener en cuenta que la operación es del año 1958) como en la operación de láser, de la que ya hablaré otro día.


La última capa es el endotelio corneal. Justo antes está la membrana de Descement y el endotelio corneal propiamente dicho. Estas capas tienen células poligonales (similares a las de los balones de fútbol) que no pueden regenerarse como en el epitelio, por lo que cuando van perdiendo células las que hay alrededor se hacen más grandes para rellenar el hueco dejado por su vecina (polimegetismo) y cambian su forma (pleomorfismo). Por lo que siempre queda cubierta esta zona delicada que es como "una red de seguridad" del resto de la córnea.


Sobre los transplantes decir que se hacen desde hace mucho tiempo, con un porcentaje de rechazo de entre el 5% al 30%, se pueden hacer varias veces en el mismo ojo con éxito y se ha llegado a aprovechar la misma córnea para tres pacientes distintos. Por lo que esperemos que siga funcionando esa córnea tan bien muchos años más. Otra cosa es que no tenga cataratas, degeneración macular asociada a la edad, retinopatía diabética... pero eso es otro cantar.


Nota para los muy curiosos: existen patentadas córneas sintéticas que pueden revolucionar el mundo de los transplantes de córnea, ya que aunque su éxito sea muy bueno los donantes escasean (quizás se dé el consentimiento de donación de otros órganos antes que de las córneas, por alguna razón será).


fuentes:

  • Imagen del Atlas de anatomía ocular : 5to. aniversario del laboratorio de anatomía ocular del I.N.O. fundado el 1ro. de Julio de 1996, autor Francisco Lozayza Villar
  • Artículo publicado en http://www.oftalmo.com/ Anatomofisiología de la Córnea, de Juan A. Duran de la Colina.
  • Información publicada en la página web oficial del Instituto de Oftalmología Genética de la Córnea
    Edificio Médico Mark Goodson, Centro Médico De Cedars-Sinai.